El aire es frío y huele a agua de azahar y cada rincón se ilumina con una sonrisa de dientes de leche. Esta noche quiero creer que existe la magia y va entrar por mi balcón entreabierto. Sólo los niños pueden hacerlo, sólo ellos pueden creer, pero si hay una noche para volver a ser niño, ésta es.
Apretaré mucho los párpados para vencer los nervios y poder dormir; estaré segura de haber soñado con un arrastrar de mantos por el pasillo y una mano enguantada en el quicio de la puerta de mi habitación.
Ya vienen los Reyes, ya están aquí. Poned los zapatos bajo el árbol y dejad que la ilusión entre en vuestra casa.
Feliz noche mágica…

2 comentarios
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10 enero 2011 a 10:35
Aglaé
¡Qué gran verdad! En mi casa es una de las mejores noches del año. Mira que somos todos ya mayorcitos pero seguimos disfrutando igual… Esos desayunos a las 6 de ma mañana porque ya no aguantas más en la cama… El salón lleno de regalos a medio abrir, todo cubierto de papeles de colores…
10 enero 2011 a 23:30
Aldo
Quien no se sorprenda como un niño, quien no crea y no tenga fe como un niño, quien no sea sincero y manifieste sus sentimientos como un niño, aguas, nuestra alma se esta muriendo.